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Termómetro de sentimientos

Este concepto hace referencia a una herramienta utilizada en estudios de opinión pública para medir los afectos de las personas hacia diferentes objetos políticos: partidos, movimientos sociales, instituciones, líderes o grupos de votantes. La construcción de este indicador parte de las encuestas de la American National Election Studies (ANES) y emplea una pregunta de escala bipolar de «frío» a «calor» o de «disgusto» a «agrado» para cuantificar las actitudes afectivas, revelando así las diferencias de sentimientos hacia el endogrupo y el exogrupo (Druckman y Levendusky, 2019).

Termómetro de sentimientos ANES

Créditos: elaboración de la autora. Imagen generada con IA.

El desarrollo histórico del termómetro de sentimientos se vincula con la necesidad de comprender mejor los sentimientos de pertenencia y la polarización afectiva en el ámbito político.  Este último fenómeno puede ser definido como un proceso de maximización de las diferencias de afecto intergrupales. La polarización afectiva, por tanto, se refiere a la intensidad de los sentimientos negativos o positivos que los miembros de diferentes grupos políticos tienen entre sí, más allá de sus diferencias ideológicas. Y esto no es solo aplicable a un sistema bipartidista como el norteamericano. Investigaciones como la realizada por Gidron, Sheffer y Mor (2022) han validado el uso del termómetro de sentimientos como una medida eficaz de la afectividad partidista también en sistemas multipartidistas.

Capítulo de Libro «Handbook of Affective Polarization»

Measuring affective polarization

Ryan E. Carlin y Gregory J. Love


La relevancia de esta herramienta ha crecido gracias a estudios recientes que buscan entender la aparición del fenómeno de la polarización afectiva, tal y como lo documenta el trabajo de Iyengar, Sood, y Lelkes (2012), quienes argumentan que la polarización es más una cuestión de identidad social que de discrepancia ideológica. Este enfoque ha permitido analizar cómo ha evolucionado la polarización afectiva en lugares como Estados Unidos, destacando el incremento de sentimientos negativos (más que una mayor adhesión al endogrupo) entre los miembros de los partidos opuestos en los últimos años.

El termómetro de sentimientos se aplica usualmente para evaluar tres tipos de objetos: los partidos políticos en general, sus líderes y los votantes corrientes que apoyan a los partidos. Esta diferenciación permite una comprensión más detallada de la dinámica afectiva intergrupal en el campo político, al identificar específicamente hacia qué o quién se dirigen los sentimientos de agrado o desagrado. Se observan diferencias significativas en los resultados del termómetro dependiendo de quién es el objeto de evaluación afectiva, lo que nos permite constatar cómo los partidos políticos y sus líderes juegan un papel crucial en los climas de polarización afectiva, que usualmente no son tan intensos en las relaciones personales. Los resultados de diferentes encuestas que aplican el termómetro de sentimientos muestran un menor distanciamiento hacia los votantes (distanciamiento intersubjetivo) que hacia los partidos o los líderes (Torcal y Comellas, 2022). En general, los ciudadanos tienden a mostrar menor desagrado hacia las personas corrientes que forman parte de un exogrupo que hacia sus líderes o hacia la propia idea abstracta de ese exogrupo. No obstante, la demostración de sentimientos de aversión hacia los votantes corrientes puede considerarse la forma más decidida de sesgo afectivo.

En el contexto español, el Centro de Estudios Murciano de Opinión Pública (CEMOP) ha utilizado el termómetro de sentimientos para investigar las tendencias de polarización en el país, realizando una traslación del instrumento original de la American National Election Studies (ANES). La pregunta al respecto que, desde 2021, vienen incluyendo los estudios de este centro tiene la siguiente redacción literal: «En España existen diversos partidos políticos que representan las distintas sensibilidades de la población. En una escala del 0 al 10, donde el 0 significa que respecto a ese partido tiene Usted sentimientos de «antipatía y rechazo» y el 10 significa que tiene sentimientos de «simpatía y adhesión», ¿cuáles son sus sentimientos respecto de los siguientes partidos políticos que le voy a nombrar?». La misma escala se ha utilizado para medir los sentimientos de la población hacia los líderes de los partidos y hacia distintos grupos de personas según su voto.  Los resultados señalan una alta correlación entre las respuestas dadas en el termómetro de sentimientos hacia partidos, líderes y votantes, aunque la fuerza de la asociación es más baja entre los dos primeros objetos y el tercero, evidencia de que la expresión de sentimientos intersubjetivos está más sujeta a sesgos de deseabilidad social o logra despertar de una forma menos clara los sesgos de favoritismo endogrupal y rechazo exogrupal.

Bibliografía/s

  • DRUCKMAN, J.N. y LEVENDUSKY, M.S. (2019): What do we measure when we measure affective polarization? Public Opinion Quarterly, 83(1): 114-122.
  • GIDRON, N., SHEFFER, L. y MOR, G. (2022): Validating the feeling thermometer as a measure of partisan affect in multi-party systems. Electoral Studies, 80: 102542.
  • IYENGAR, S., SOOD, G. y LELKES, Y. (2012): Affect, not ideology: A social identity perspective on polarization. Public opinion quarterly, 76(3): 405-431.
  • TORCAL, M. y COMELLAS, J.M. (2022): Affective polarisation in times of political instability and conflict. Spain from a comparative perspective. South European Society and Politics, 27(1): 1-26.