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Razonamiento motivado

Cuando tratamos de razonar sobre un asunto, no siempre respondemos a parámetros puramente objetivos y tampoco solemos atender a todas las evidencias disponibles. El proceso de cognición social activa sesgos que orientan el procesamiento de la información para llegar a la conclusión deseada, que es aquella alineada con nuestras creencias (Bayes y
Druckman, 2021).

Los seres humanos no atendemos por igual a todas las pruebas que existen sobre un hecho, sino que solemos prestar mayor atención a aquellas que más utilidad tienen para confirmar nuestras predisposiciones. Como señala la psicóloga social Ziva Kunda (1990), el razonamiento motivado puede estar orientado a una búsqueda de la precisión o de la exactitud o estar guiado por objetivos (ser direccional). En el primer caso, los individuos tratarán de utilizar estrategias de procesamiento de la información complejas, lo que permite considerar una gama más amplia de pruebas, reducir las inferencias apresuradas y conseguir las evidencias más apropiadas para obtener una conclusión correcta. Por el contrario, el razonamiento guiado por objetivos activa sesgos que permiten llegar a la conclusión a la que se quería llegar desde el principio (antes de iniciar el proceso de razonamiento). Para alcanzar la conclusión deseada, es preciso reunir pruebas favorables ad hoc que justifican el prejuicio (Kunda, 1990). Al desear de una forma tan intensa tener razón y alcanzar el objetivo establecido (comprobar lo que dábamos por supuesto, intuíamos o creíamos), dejamos de acceder a numerosa información y ponemos la realidad empírica al servicio de nuestra causa. Creemos en aquello en lo que queremos creer.

Los estudios sobre el razonamiento motivado guiado por objetivos están íntimamente ligados a la investigación sobre disonancia cognitiva, uso de la memoria y heurísticos de representatividad (Kunda 1990), lo que a su vez explica cómo el razonamiento motivado construye los estereotipos y las percepciones erróneas sobre el exogrupo. Los ejercicios de generalización indebida o estimación sesgada –que llevan a atribuir a los demás posiciones o características que no tienen– se basan en la selección de indicios falsamente representativos de la mayoría de individuos de un grupo.

De igual forma, la teoría del razonamiento motivado ha sido usualmente utilizada para comprender ciertas actitudes de negacionismo de la evidencia científica, que se explican por las identidades políticas de los individuos. Un buen ejemplo de esto lo podemos encontrar en las investigaciones sobre posturas ante el cambio climático. Según Druckman y McGrath (2019), los Demócratas creen que el cambio climático está causado por el hombre, mientras que los simpatizantes del Partido Republicano son más reacios a esta evidencia. Los hechos científicos objetivos se convierten en campo de batalla cultural, interpretación y cuestionamiento.

Artículo

The Science of Reasoning With Unreasonable People

The New York Times (nytimes.com)

El distanciamiento cognitivo observado se debe a que los grupos partidistas no solo están enfrentados en sus valores, sino que habitan mundos totalmente distintos, con informaciones, hechos y pruebas sobre el mismo fenómeno que nada tienen que ver entre sí. La división ya no solo alcanza a las propuestas políticas, también afecta al consenso mínimo sobre qué es lo que sucede en el mundo. Además, bajo el supuesto de razonamiento motivado guiado por objetivos, cualquier fuente o mensaje contrario a las predisposiciones será inmediatamente puesto en duda y desatendido, por lo que es realmente difícil sacar al individuo del error.

Why you think you’re right — even if you’re wrong | Julia Galef

Créditos: TED (YouTube).

El razonamiento motivado se activa especialmente en contextos de polarización política y hace que los ciudadanos den «prevalencia a los mensajes valorativos emitidos por las propias élites» disminuyendo «el impacto de la información más sustantiva» (Torcal, 2023: 98). Pero, además, el razonamiento motivado puede incrementar la polarización, al impedir que los individuos modifiquen sus creencias a pesar de entrar en contacto con información contradictoria, es decir, les hace menos sensibles a aceptar evidencias desfavorables para su grupo que puedan potencialmente corregir algunas de sus suposiciones (Su, 2022).

Artículo

Motivated reasoning about climate change and the influence of Numeracy,
Need for Cognition, and the Dark Factor of Personality

F. Hutmacher, R. Reichardt y M. Appel

Publicado en Sci Rep 14, 5615 (2024).

El incremento del procesamiento heurístico de la información motivado por razones políticas permite mantener creencias que justifican la lealtad con el endogrupo (Kahan, 2013). Una de las formas más comunes de razonamiento motivado guiado por objetivos políticos es el razonamiento partidista (Leeper y Slothuus, 2014), que genera una predisposición favorable a apoyar o a rechazar una medida simplemente por el partido que la defiende (Bolsen, Druckman y Cook, 2014). El razonamiento partidista también influye en la evaluación que hacemos sobre la situación económica o política del país, dentro de la dinámica gobierno/oposición (Torcal, 2023). En definitiva, todo ello nos hace estar convencidos de que la realidad es tal y como deseamos que sea.

Bibliografía/s

  • BAYES, R., y DRUCKMAN, J. N. (2021): Motivated reasoning and climate change. Current Opinion in Behavioral Sciences, 42: 27-35.
  • BOLSEN, T., DRUCKMAN, J. N., y COOK, F. L. (2014): The influence of partisan motivated reasoning on public opinion. Political Behavior, 36: 235-262.
  • DRUCKMAN, J. N., y McGRATH, M. C. (2019): The evidence for motivated reasoning in climate change preference formation. Nature Climate Change, 9(2): 111-119.
  • KAHAN, D. M. (2013): Ideology, motivated reasoning, and cognitive reflection. Judgment and Decision making, 8(4): 407-424.
  • KUNDA, Z. (1990): The case for motivated reasoning. Psychological Bulletin, 108(3): 480-498.
  • LEEPER, T. J., y SLOTHUUS, R. (2014): Political parties, motivated reasoning, and public opinion formation. Political Psychology, 35: 129-156.
  • SU, S. (2022): Updating politicized beliefs: How motivated reasoning contributes to polarization. Journal of Behavioral and Experimental Economics, 96: 101799.
  • TORCAL, M. (2023): De votantes a hooligans. La polarización política en España. Madrid: Catarata.