Es un régimen de información que una persona consume regularmente para nutrir sus pensamientos, opiniones, sesgos y visiones del mundo. Su configuración se determina por la cantidad, calidad, diversidad y equilibrio de los contenidos (datos, hechos, conceptos, comentarios u opiniones), canales de comunicación (diferentes soportes que transmiten contenidos) y fuentes (origen de dicho contenido y la metodología con la que se trabajó) (García, 2023). Se refiere a un conjunto de contenidos, canales de comunicación y fuentes que se consumen en un contexto de amplia y accesible oferta de espacios y sobreabundancia informativa. El proceso de alfabetización informativa es el que permite establecer hábitos, rutinas y patrones que determinan las consecuencias del consumos mediático sobre nuestros comportamientos y opiniones (Sádaba-Chalezquer y Salaverría-Aliaga, 2023).
Tipos de consumos
De acuerdo con el tipo de consumos y procesamiento que se genera, Johnson (2015) califica a los ciudadanos como «informado conscientemente» (con una dieta variada y equilibrada de fuentes y contenidos), «informados incidentalmente» (consumos fortuitos, automatizado y ampliamente influenciados por los algoritmos) o «ciudadanos radicalizados» (pérdida total del control de lo que se consume y reacciones intransigentes y extremistas).
Una «buena» dieta informativa se caracteriza por la variedad de perspectivas, la veracidad de la información y la relevancia para los intereses y necesidades individuales, así como por el equilibrio entre diferentes temas y formatos informativos. Por otro lado, una «mala» dieta informativa puede incluir la exposición excesiva a la desinformación por ausencia o saturación de información, por su irrelevancia o por ser noticias falsas. La confluencia lleva a desarrollar un consumo de información completo y equilibrado, como mecanismo de subsistencia ante las batallas culturales donde proliferan los sesgos y los contenidos polarizadores (Marta-Lazo y Sierra, 2009).
Podcast Relaciones Públicas al Descubierto
Relaciones Públicas y Desinformación (No3)
Andrea Oliveira, Ileana Zeler e Isabel Ruiz-Mora (2025, 2 de junio)
Para tener una buena dieta informativa es importante ser crítico con la información que se consume y evolucionar a un perfil definido como «prosumidor» (García et al., 2014: 18) responsable, capaz de «cuidar la calidad tecnológica, artística, ética y moral» de los contenidos que consume y reproduce. Para ello, será necesario acceder a pluralidad de fuentes rigurosas que ofrezcan información veraz y opiniones diversas. Los sistemas e iniciativas de verificación de información o «Fact-checking» coinciden en que un consumo responsable de información se logra: a) leyendo, además del titular, el contenido completo para saber si el título es engañoso; b) identificar la autoría, si se trata de un periodista o es parte interesada; c) verificar las fuentes de información y asegurarse de que sean plurales y relevantes; d) comprender la naturaleza del contenido y si es periodístico o publicitario.
Sesgos ideológicos y algorítmios
García (2023) llega a enumerar hasta 50 sesgos que pueden aplicar sobre el consumo de información. El «ideológico» es uno de ellos que opera a partir de los prejuicios o preferencias que se basan en una ideología política, religiosa o filosófica. Estos sesgos pueden influir en la forma en que las personas seleccionan los medios a consultar, perciben la información y actúan en consecuencia. Por su parte el sesgo «algorítmico» se produce cuando un sistema informático refleja los valores de los humanos que están implicados en la codificación y recolección de datos usados para entrenar el algoritmo. Aplicado a las búsquedas que se realizan en entornos virtuales, los algoritmos promueven el efecto de «burbuja de filtro» (Pariser, 2017). Pueden tener un gran impacto en temas como la privacidad y reflejan una discriminación sistemática e injusta. Ambos sesgos son diferentes en su origen y en su impacto, pero se interrelacionan en la configuración de nuestra dieta informativa.
Artículo
Más allá de la ideología: la influencia de la dieta mediática en la polarización afectiva en España
I. Melero López, M. Quiles Bailén y M. I. López Palazón
Publicado en Revista Internacional de Sociología 82(4), e-263. (2024).