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Crispación

El término se refiere a un estado de tensión y hostilidad generalizadas en el ámbito de la comunicación política, como resultado de estrategias discursivas de aquellos actores políticos que promueven la agitación política, el enfado y la irritación entre la población en búsqueda de sus propios intereses. La crispación conlleva una escalada de acusaciones y descalificaciones cruzadas entre los actores políticos, lo cual conduce potencialmente a un desgaste reputacional de todas las partes implicadas.

Chávez llama «diablo» a George W. Bush en la ONU

Créditos: Archivo RTVE (YouTube).

El concepto de crispación está estrechamente relacionado con el de polarización política, aunque tiene un menor carácter académico y es más divulgativo. En efecto, goza de un uso más común entre la ciudadanía y los medios de comunicación. Ejemplo de esto es el trabajo periodístico de Papell (2008) sobre la legislatura inmediatamente posterior a los atentados terroristas del 11M en Madrid, iniciada con una gran polémica sobre la autoría de estos, sobre la comunicación de la crisis y sobre la legitimidad de los resultados electorales. No obstante, también existen algunos trabajos de investigación empírica y de tipo teórico que han considerado la crispación política, como son los de Colomer (1997), Maravall (2018) o Velázquez García-Talavera (2020). Aunque no existe una traducción literal del término «crispación» en la literatura en inglés, se pueden encontrar algunas referencias a conceptos equivalentes como exasperation (exasperación) o frayed nerves (nervios desgastados).

Libro

La Crispación en España. De la guerra civil a nuestros días.

Santiago Carrillo (ex líder del Partido Comunista de España)

Año: 2008

Es importante tener en cuenta que la crispación se manifiesta en un aumento del uso de lenguaje agresivo y de los ataques personales, lo cual provoca que las ideas y propuestas políticas pasen a un segundo plano de los debates políticos, pudiendo contribuir a la desafección de la ciudadanía respecto a la clase política y al funcionamiento de las instituciones democráticas, así como fomentando actitudes de cinismo y reduciendo el espacio para el diálogo constructivo y la búsqueda de consensos.

Bibliografía/s

  • COLOMER, J. M. (1997): Las instituciones de la crispación política. Claves de Razón Práctica, 74: 44-47.
  • MARAVALL, J. M. (2018):  La confrontación política. Madrid: Taurus.
  • PAPELL, A. (2008): Zapatero 2004-2008: La legislatura de la crispación. Madrid: Foca.
  • VELÁZQUEZ GARCÍA-TALAVERA, T. (2020): Discurso político y crispación: simplificación y superficialidad argumentales. deSignis, 33: 85-98.