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Confianza política

La confianza política podría definirse como la «fe del ciudadano en que las instituciones políticas cumplirán su función correctamente, aun cuando los ciudadanos no estén vigilando permanentemente su actuación» (Citrin y Muste 1999: 465). Es una actitud política que puede entenderse como el apoyo de la ciudadanía a las instituciones políticas como el gobierno, el parlamento y los partidos (van der Meer, 2017).Se trata de un indicador que se utiliza para medir el distanciamiento entre la ciudadanía y los actores e instituciones políticas.

Diversos estudios han demostrado que una democracia estable depende de que el rendimiento de las instituciones políticas democráticas coincida con las expectativas de la ciudadanía (Inglehart, 2003). Por tanto, existiría una fuerte correlación entre la confianza política y la satisfacción con la democracia, dado que se trata de aspectos del mismo tipo de apoyo político general (Montero, Zmerli y Newton, 2008).

La confianza de la ciudadanía en las instituciones que la representan también se encontraría estrechamente relacionada con la legitimidad, la desafección y la participación política. El apoyo a la democracia depende de las consideraciones positivas que la ciudadanía tiene en relación con sus instituciones representativas, y estos juicios pueden repercutir también en la manera en que la ciudadanía prefiere implicarse en el sistema político o aceptar las decisiones políticas (Levi y Stoker, 2000; Pérez-Nievas, 2013).

La desconfianza política podría dificultar el funcionamiento del sistema político, enfrentando serios problemas respecto a la percepción de la efectividad de sus acciones, así como a la disposición de los ciudadanos para obedecer las leyes, pagar los impuestos o realizar acciones ilegales (Hooghe, 2011). Por tanto, altas reservas de apoyo y confianza ciudadana podrían constituir un valioso «colchón» que ayudaría a las democracias a prevenir y amortiguar la aparición de crisis. Según Van der Meer, (2017) son varios los factores que pueden determinar la existencia de confianza política: la corrupción y la percepción de justicia; el desempeño macroeconómico; las instituciones electorales; la socialización política y la confianza generalizada.

Artículo

Determinantes de la confianza política. Un estudio transversal.

M. M. Casetti, M. B. Gutiérrez y J. S. Sánchez

Publicado en Revista del CLAD Reforma y Democracia, (71), pp. 5-26. (2018)

La confianza generalizada afectaría a la confianza política porque en una sociedad con altos niveles de confianza generalizada, se establecerán instituciones y reglas menos estrictas lo que reduciría los costos de transacción y mejoraría la eficiencia del comportamiento del gobierno (Putnam, 2001). La situación ideal para un buen gobierno precisaría de un grado mínimo de variación en el nivel general de confianza entre los diferentes grupos políticos y económicos de la sociedad. Un mayor crecimiento económico y una mayor equidad en la distribución, aumentaría la confianza de la ciudadanía en las instituciones políticas.

Diálogos por la democracia. ¿Podemos confiar en los partidos políticos?

Créditos: TV UNAM (YouTube).

Otro enfoque de investigación relevante en los últimos años es el que vincula aspectos de la situación económica, como la mejora o el empeoramiento de la economía, con los cambios en la confianza de las instituciones. Diversos autores como Margalit (2013) o Polavieja (2013) han corroborado esta relación, destacando también como variable a considerar en el descenso de la confianza política la percepción del desmantelamiento del Estado de Bienestar a partir de la crisis económica de 2008.

Bibliografía/s

  • CITRIN, J. y MUSTE, C. (1999): Trust in Government. En J.P. ROBINSON (Eds.): Measures of Political Attitudes. San Diego: Academic Press.
  • HOOGHE, M. (2011): Why there is basically only one form of political trust. The British Journal of Politics and International Relations, 13(2): 269-275.
  • INGLEHART, R. (2003): How solid is mass support for democracy and how can we measure it? Political Science & Politics, 36(1): 51-57.
  • LEVI, M. y STOKER, L. (2000): Political trust and trustworthiness. Annual review of political science, 3(1): 475-507.
  • MARGALIT, Y. (2013): Explaining social policy preferences: Evidence from the Great Recession. American Political Science Review, 107(1): 80-103.
  • MONTERO, J., ZMERLI, S. y NEWTON, K. (2008): Confianza social, confianza política y satisfacción con la democracia. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 122(1): 11-54.
  • PÉREZ-NIEVAS, S. (2013):Los efectos de la crisis económica en la democracia española: legitimidad, insatisfacción y desafección. XI Congreso Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración, Sevilla (España).
  • POLAVIEJA, J. (2013): «Economic crisis, political legitimacy, and social cohesión». En D. GALLIE (Ed.): Economic crisis, quality of work and social integration: The European experience, pp. 256-278. Oxford: Oxford University Press.
  • PUTNAM, R. (2001): Social capital: Measurement and consequences. Canadian journal of policy research, 2(1): 41-51.
  • VAN DER MEER, T.W. (2017): Political trust and the «crisis of democracy». Oxford research encyclopedia of politics, 1: 1-25.