La caja de resonancia o cámara de eco alude a un entorno en el que los individuos se ven expuestos únicamente a información que legitima sus propias creencias u opiniones (Cinelli et al., 2021). El término, surgido en el ámbito de la acústica, hace referencia a un espacio cerrado en el que el sonido rebota y se amplifica. Este efecto se utiliza como metáfora para describir el flujo comunicativo o informativo que refuerza de forma constante el punto de vista del sujeto.
La exposición selectiva que se produce en las cajas de resonancia provoca el aislamiento de los individuos y su alejamiento de perspectivas críticas o discrepantes a las suyas (Garimella et al., 2018). La tendencia a buscar o creer información afín y descartar la contraria aumenta la polarización, el extremismo y puede desembocar, por ejemplo, en el auge de las teorías de la conspiración (Fernández-García, 2017). Según Nguyen: «primero no escuchas otras perspectivas. Después, no puedes confiar en ellas. Tu red de información personal te atrapa como una secta» (2018).
«What is an echo chamber?»
La desconfianza deriva, incluso, en que la exposición a ideas contrarias refuerce las propias. Mientras que se rechazan activamente las fuentes externas a la cámara de eco, aumenta la confianza en los miembros que la conforman, fomentando la homofilia.
Cajas de resonancia y entorno digital
El efecto de las cajas de resonancia se ve aumentado por las redes sociales. En concreto, por el «efecto contagio» que produce entre los usuarios, según Torres Nabel: «a partir de un tópico discutible y sobre todo un tópico con cierto grado de popularidad (…) se produce un efecto de contagio en los usuarios, al verse influenciados a participar de dicho tema hasta volverlo un acontecimiento» (2009: 68). Los individuos tienden a compartir aquellos mensajes con los que concuerdan, reproduciéndolos y amplificándolos (Vascónez, 2020).
Cámara de eco

El fenómeno de las cámaras de eco confluye con otros propios del entorno digital, como las burbujas de filtro que personalizan y sesgan los resultados de búsqueda del usuario a partir de las recomendaciones automatizadas de los algoritmos. Un aislamiento automatizado que incrementa el impacto de la caja de resonancia, exponiendo al usuario a posiciones cada vez más radicales (Lewis, 2018), burbujas ideológicas (O’Callaghan et al., 2014), posturas conspirativas y flujos de desinformación.
Perspectiva crítica
Autores como Guess et al. (2018) señalan que el discurso sobre las cámaras de eco en el entorno digital es «alarmista», que se ha «sobre-simplificado» y que no se trata de un fenómeno generalizado, sino «limitado y contingente» (ibid., 2018: 5) dentro del propio contexto online. Así pues, las cajas de resonancia que se producen en Internet serían solo una parte de todos los estímulos y fuentes informativas que recibe una audiencia, en general, con bajo interés en la política, y que tampoco estaría completamente aislada de visiones contrarias a la suya en su vida cotidiana, sirviendo precisamente estas opiniones discrepantes para reforzar sus propias convicciones (Waisbord, 2020).
Artículo
Redes sociales: ¿cámaras de eco o espacios para el debate?
The Conversation.com