La burbuja de filtros define el aislamiento y sesgo informativo que produce la personalización algorítmica en los medios y plataformas digitales. Los algoritmos recomiendan y filtran contenido de forma automatizada a los usuarios en base a sus búsquedas previas, su ubicación o sus contactos (Lobo, 2017; Haim, Graefe y Brosius, 2017). Como consecuencia, cada individuo se expone solo a información afín a su propia ideología y creencias, quedando aislado de todo aquello que contradice su punto de vista.
The filter bubble. Alguien te está mirando

El efecto de la burbuja de filtros favorece la pasividad para obtener información y resta libertad de elección y pluralidad informativa (Bruns, 2019), especialmente si los algoritmos se utilizan como herramientas al servicio de ciertos individuos o grupos (Bozdag y van den Hoven, 2015). Al mismo tiempo, la evitación de voces contrarias a la ideología dominante de cada individuo aumenta la polarización (Nguyen, 2018).
Concepto
El término fue acuñado por Eli Pariser en su obra «El filtro burbuja: cómo la web decide lo que leemos y lo que pensamos» (2011). En su investigación, Pariser comprueba cómo cada acceso web que realiza el usuario instala cientos de dispositivos de rastreo que filtran, personalizan y sesgan la selección informativa que recibe. Como ejemplo, señala Pariser, compartir un artículo de cocina de un medio de comunicación puede provocar que se reciba publicidad de ollas antiadherentes durante días.
Estas recomendaciones algorítmicas están hechas a la medida del interés de cada usuario. Esto implica que, aunque dos individuos busquen el mismo término, cada uno recibirá un resultado diferente y único.
La burbuja de filtros, por tanto, es individual, invisible, y de acceso involuntario y automático. Los usuarios se exponen a ella por el simple hecho de navegar por la red, y no tienen capacidad de decisión sobre lo que se incluye o elimina de sus búsquedas.
Eli Pariser: cuidado con la ‘burbuja de filtros’ en la red
Burbuja de filtros y comunicación política
La burbuja de filtros contribuye a la polarización política en tanto que el sesgo y la personalización hacen creer a los usuarios que su opinión o creencias son las mayoritarias o las únicas que existen. Como consecuencia, el individuo se siente reafirmado y se aleja de toda información que lo contradice. Esto limita su predisposición a exponerse a nuevas ideas y perspectivas y lo vuelve más vulnerable a la desinformación y a otros efectos y contenidos polarizadores como las cámaras de eco que envuelven al usuario en un entorno de personas afines a sus ideas, o las noticias falsas.
Artículo
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TheConversation.com
Evitar la burbuja de filtros
Autores como Bozdag y van den Hoven (2015) o Pariser (2011) proponen alternativas para evitar en lo posible el efecto de la burbuja. Para ello, recomiendan eliminar el historial web o las cookies de seguimiento; utilizar el modo incógnito; emplear distintos motores de búsqueda; o introducir búsquedas falsas que «confundan» a los algoritmos.
¿Quieres saber más de cómo evitar la burbuja de filtros?
Puedes leer más consejos en «El filtro burbuja de Google: qué es y cómo podemos tratar de evitarlo».